lunes, 14 de abril de 2025

Es lo que un hombre hace (32)

 

Capítulo 32: Renacido

Todo se soluciona, Nicol y Fabián salen por fin juntos y se casan.






sábado, 12 de abril de 2025

Es lo que un hombre hace (31)

 

Capítulo 31: Te necesito

—Dijiste que no volverías a prostituirte Nicol.

—No fue mi elección, me tienen

jueves, 10 de abril de 2025

Es lo que un hombre hace (30)

 

Capítulo 30: El último encargo de Papi.

Papi amenaza con exponer a Nicol y ella tiene que obedecerlo una última vez

martes, 8 de abril de 2025

Es lo que un hombre hace (29)

 

Capítulo 29: Así sea

Comienzo una vida con Fabián y le digo a mis hijos.

domingo, 6 de abril de 2025

Es lo que un hombre hace (28)

 

Capítulo 28: Ayúdame a entender

Ser hombre o mujer he ahí la cuestión.

Llevaba casi medio día sentado en la banca de aquel parque contemplando el atardecer y el pequeño lago que estaba frente a mí. Me comía la cabeza con tantos malditos pros y contras que ya estaba empezando a pensar en círculos y a no darme a entender a mí mismo.

Me empezó a doler la cabeza ya que llevaba ya horas son comer, para mí suerte había un señor vendiendo nieves a unos cuantos metros, así que le compré una de limón y me volví a sentar. Comiendo esa nieve recordaba las múltiples veces que me habían llevado a restaurantes súper caros y ninguno era muy bueno, disfrutaba más de una simple nieve de la calle.

Eso me hizo pensar en las cosas más simples, volver a lo básico como me había dicho Nelly.

Así que me volví a plantear mis pensamientos. Ahora planteándolo desde lo más simple, eliminando detalles insignificantes cómo que el maquillaje es caro o que como hombre tengo que afeitarme, a fin de cuentas, era objetivamente más feliz como mujer. Hice más dinero que en toda mi vida como hombre, le pude dar mejores cosas a mis hijos y podía estar con ellos sin matarme horas y horas en una oficina, conocí muchos lugares y personas y finalmente había aprendido a como disfrutar plenamente de ser mujer, me había creado una vida completamente nueva para mí.

Pero la única cosa que aún no podía ignorar era el que haría si aún con este dinero y con la cosa que sé ahora podría mantenerlo siendo hombre, además de si finalmente me decidiría a ser heterosexual como hombre o como mujer.

Pero eso solo podía probarlo viviendo un tiempo como hombre, lo cual ya había hecho. Ya no ganaba

Fabián llevaba ya casi media hora lamiendo mi ano, y masturbándome con sus largos y gruesos dedos.

Metió su pene lentamente en mi ano, y mi pene se puso muy duro.

Ahí va hermosa,

—ah si, por favor.

Al final sacó su pene y solo pude sentir como mi ano estaba totalmente dilatado, me puse de cuclillas en el piso y pujé un poco. Desde lo más profundo de mi recto salió escurriendo una gota enorme de semen caliente.

Fabián me separo las nalgas y se agacho rápidamente. Pegó sus labios a mi trasero y con su lengua limpió el desastre que había hecho en mí, pero el muy malo no se lo trago, me volteó con brusquedad y me puso la mano en la cara para que abriera la boca, me forzó a abrirla y escupió su semen dentro de mi otra vez. Pero no paró ahí, metió su lengua a mi boca y comenzó a pedirme un beso francés. Nuestras bocas apestaban a semen muy fuerte y estaban pegajosas. El semen y la saliva se entremezclaron y nuestros labios comenzaron a rebosar todo ese líquido, me empezó a caer en el pecho y embarrarme el cuello. Le pedí que parará y él se apartó de mí.

Yo gemía como toda una zorrita y me estrujaba el pecho como lo hacía con mis tetas de mujer. Fabián salió de mí y me empezó a besar los pezones, poniéndomelos duros como piedra, su gran pene chocaba con mi estómago y sus manos me magreaban las nalgas con rudeza, tanta que de vez en cuando un dedo se le resbala a por “accidente” y me lo terminaba metiendo por el ano. Pero se divertía buen rato ahí, dándome un gran masaje de próstata y abriendo más mi culito.

 

 

seguía comiéndose mis pectorales.

Lo desperté sentándome sobre él y metiendo su pene fácilmente dentro de mi dilatado ano, entró fácilmente como si fuera mi vagina, el lubricante hacia maravillas. Apoyé mis manos en su pecho y le di unos sentones fuertes, mis nalgas rebotaban y golpeaban su pubis, mientras mi flácido pene se restregaba en su duro estómago.

Por fin sus manos se unieron al juego, agarró mis caderas a ambos lados y comenzó a penetrarme con dureza al mismo ritmo que yo azotaba mis nalgas sobre él.

No duramos ni 3 o 4 minutos y ambos tuvimos un orgasmo, sentí cómo mis entrañas se llenaban de un espeso líquido caliente, y mi pene esparció una minúscula cantidad de semen, apenas unas tres gotitas insignificantes. Pero no significaba que no hubiera tenido un poderoso orgasmo, mi ano se estrechó por las contracciones y mis ojos se cerraron por la potencia de aquella sensación tan hermosa que la verga de Fabián me había regalado.

Ambos estábamos calientes y sudorosos y aún teníamos ganas, yo me deje caer sobre su pecho y el siguió penetrándome ya más despacito pero profundo. Estábamos abrazados en la oscuridad, y solo se escuchaba es mecer de la cama y sonidos húmedos provenientes de nuestras entrepiernas. Hicimos el amor durante un rato más y nos quedamos dormidos abrazados.

Al despertar pude verlo de reojo, aún dormido y se me ocurrió volverlo a despertar, pero esta vez con un beso. El abrió los ojos y me miró con extrañeza.

—Pensé que no te atreverías a volverme a despertar hermosa.

El escucharlo decirme hermosa activó algo en mí que mi sueño me había quitado, así que volví a actuar de manera amanerada y a tener la voz aguda.

—Papi, solo quería que te despertarás para poder seguir divirtiéndonos —le dije propinándole otro beso.

viernes, 4 de abril de 2025

Es lo que un hombre hace (27)

 

Capítulo 27: No solo hay vainilla y chocolate

Nelly abrió la puerta de su nueva casa y me recibió con una gigantesca sonrisa.

—Amiga por Dios, cuánto tiempo sin verte te extrañaba.

Era raro volver a ser testigo del entusiasmo de Nelly.

—Me alegra verte a ti también amiga —le dije algo sonrojada y apartándose de su fuerte abrazo.

Sale con su hijo a pescar.

miércoles, 2 de abril de 2025

Es lo que un hombre hace (26)

 

Capítulo 26: Crisis

Papi se quedó pensativo por unos segundos y miró atentamente expedientes de una carpeta en su escritorio.

Yo tragaba saliva como si fuera a morirme de sed. Estaba más nerviosa que nunca en la vida.

—A ver cabrón, me ha llegado información de que has estado viéndote con clientes a mis espaldas —dijo papi con una seriedad mortal— ¿Qué tienes que decir al respecto?

—Yo… yo.

—Nada, no tienes nada para defenderte, yo tengo evidencia y tú no tienes ni madres.

Aparté la cara y negué con la cabeza.

—¿Ah no, Puta? —Gritó, lanzándome varias fotografías impresas.

Las recogí y pude ver detalles que no pensé fueran posibles de captar, las fotografías parecían haber sido tomadas dentro de automóviles, en cámaras de seguridad en la calle o antros, y dentro de habitaciones de hotel.

Lm

 

 

El trabajo no va tan bien, los niños empiezan a crecer y ser más conscientes de su padre y su niñera.

Porque pensémoslo, si continuaba mi vida como hombre todo lo que tengo ahora sería exactamente igual, mis hijos, mis propiedades, mis cuentas bancarias, etc. Lo único que tendría que modificarse es que ahora la sociedad podría juzgarme por mi homosexualidad, estar con hombres, salir con ellos y que mis hijos me tengan que ver de esa forma.

Y la otra opción era convertirme por completo en y cambiar de nombre todas mis pertenencias. No sufriría el rechazo de la sociedad porque ellos verían a una mujer con hombres, totalmente normal. Pero la situación más n primo era que mis hijos tendrían que conocer mi secreto, y podría enfrentarme a su rechazo o su odio. Además de que corría el riesgo de ocasionarles un trauma.