Capítulo 26: Crisis
Papi se quedó
pensativo por unos segundos y miró atentamente expedientes de una carpeta en su
escritorio.
Yo tragaba
saliva como si fuera a morirme de sed. Estaba más nerviosa que nunca en la
vida.
—A ver cabrón, me
ha llegado información de que has estado viéndote con clientes a mis espaldas
—dijo papi con una seriedad mortal— ¿Qué tienes que decir al respecto?
—Yo… yo.
—Nada, no tienes
nada para defenderte, yo tengo evidencia y tú no tienes ni madres.
Aparté la cara y
negué con la cabeza.
—¿Ah no, Puta?
—Gritó, lanzándome varias fotografías impresas.
Las recogí y
pude ver detalles que no pensé fueran posibles de captar, las fotografías
parecían haber sido tomadas dentro de automóviles, en cámaras de seguridad en
la calle o antros, y dentro de habitaciones de hotel.
Lm
El trabajo no va
tan bien, los niños empiezan a crecer y ser más conscientes de su padre y su
niñera.
Porque pensémoslo, si continuaba mi vida como hombre todo lo que tengo
ahora sería exactamente igual, mis hijos, mis propiedades, mis cuentas
bancarias, etc. Lo único que tendría que modificarse es que ahora la sociedad
podría juzgarme por mi homosexualidad, estar con hombres, salir con ellos y que
mis hijos me tengan que ver de esa forma.
Y la otra opción era convertirme por completo en y cambiar de nombre
todas mis pertenencias. No sufriría el rechazo de la sociedad porque ellos
verían a una mujer con hombres, totalmente normal. Pero la situación más n
primo era que mis hijos tendrían que conocer mi secreto, y podría enfrentarme a
su rechazo o su odio. Además de que corría el riesgo de ocasionarles un trauma.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario